"Janus"
De y por @stellamarisleonegeraci
El vídeo se realizó en @estudiotallergaleria
Villa Raffo_Tres de Febrero
Buenos Aires, Argentina
Año 2021
Es un blog donde voy a publicar microrrelatos, cuentos breves, poesía o prosa de distintos temas, escritos por mi. Stella Maris Leone Geraci
"Janus"
De y por @stellamarisleonegeraci
El vídeo se realizó en @estudiotallergaleria
Villa Raffo_Tres de Febrero
Buenos Aires, Argentina
Año 2021
Cartas
Por @stellamarisleonegeraci
"Voló sobre la boca de un volcán, vio una manada de leones en un santuario, baño su cuerpo en el río Gangés, sintió las balas en Kosovo, vivió en un templo budista".
Mientras preparaba el material para su libro, encontró un paquete con cartas escritas a mano, atadas con dos lazos distintos, antes de abrirlas, las miró sorprendida, no recordaba cómo llegaron hasta su caja, con fotos y recuerdos varios, las apartó, ordenó el resto del contenido en la caja, separando lo que utilizaría para su libro.
Por la noche, se sirvió un whisky, decidió leer las cartas, que estaban ordenadas por fecha, mientras leía, seguía intentando recordar cuando se las dieron; ¿quién se las dio?, en sus entrañas supo que era una gran historia qué debía investigar, la última historia, sería un gran cierre para su libro.
Comenzó por Raffaella Progno, ninguna de ellas se ajustaba a su búsqueda, por la edad, por el lugar de residencia, aunque esto último podía ser una variable; la búsqueda de Javier Longo dio mejores resultados, uno de ellos seguía viviendo en la misma ciudad, qué figuraba en las cartas; le pidió una entrevista, ella era de la vieja escuela, subió a su auto y emprendió el viaje, después de varias vueltas, estaba frente a la casa de Javier; tenía un nudo en el estómago, el corazón le latía con mucha fuerza, algo le decía que había encontrado su historia.
Tocó el timbre de la casa, Javier abrió la puerta, la miró detenidamente, le sonrío y le dijo ¡¡¡Hola Raffaella!!!.
Quitapenas
Por @stellamarisleonegeraci
Se soltó el cabello, después de su última consulta, limpió su espacio de trabajo, encendió un sahumerio, abrió la ventana, para que la brisa de la tarde llenara el lugar y limpiara las energías del día; cuando todo estaba en orden, apagó las luces, cerró todo y se fue a su casa.
En el camino compró la cena en ese bodegón del barrio, le gustaba comer algunos de los platos que preparaban, eran sabrosos, grandes para compartir y guardar las sobras como en su caso, también compró algo dulce para saborear mientras veía una serie; los viernes por la noche eran para disfrutar, con o sin compañía, eso no le importaba.
En la puerta de su casa, la esperaba Laura su hermana, con comida y bebida, además de un bolso con ropa; la miró, la abrazo, subieron por escalera los tres pisos, en la mesa dispusieron la comida, la bebida, disfrutaron de la cena, cómo les decía su mamá "las penas, con la panza llena, son menos amargas"; se sentaron en el sillón una al lado de la otra, para quitar sus penas; las dos tenían sus historias y necesitan muchos quitapenas, para limpiar sus corazones.
Por la mañana mientras desayunaban, hablaban de las recetas que hacía su mamá, Laura dice -necesitamos muchos ramitos de lavanda, cómo los qué preparaba mamá, cuando estábamos tristes-, Mariana se levantó, fue a buscar entre sus libros un cuaderno con recetas que había escrito su mamá y heredaron cuando ella falleció; al leerlo descubrieron que eran recetas mágicas; muchas de esas recetas las conocían, a ellas de niñas les gustaba ver una serie de tres hermanas brujas y jugaban a ser magas, su mamá jugaba con ellas, les enseñaba pociones, pedidos, estaban sorprendidas, en el cuaderno había recetas escritas por ellas, con anotaciones de su mamá.
En la última página había una carta dirigida a ellas:
"Mariana, Laura: Nuestras ancestras fueron magas perseguidas, condenadas por sus conocimientos, yo soy nieta de la magia, yo soy hija de la magia, yo soy la magia, desde pequeñas les enseñe el poder de la magia, les enseñe cómo cuidar a otros con la magia, les enseñe cómo cuidarse a ustedes mismas con la magia, ustedes son magia, es el momento que empiecen a hacer magia, a hacer magia para el bien.
Las amo. Mamá".
Linaje femenino
Por @stellamarisleonegeraci
Conocía el ir y venir de las energías, su abuela le había enseñado cómo hacerlo, a su abuela su abuela, el conocimiento se pasaba de mujeres a mujeres.
Mientras hacía sus prácticas diarias de meditación, comenzó a experimentar que una nueva energía la rodeaba, después de terminar sus prácticas, anotaba las sensaciones, al principio creyó qué eran sólo sensaciones; con los días esté flujo de energía iba en aumento, recordó una breve historia de una de sus ancestras, qué se movía en distintos mundos, en ese momento lo comparó con la película de "Narnia", su abuela la miró muy seria y le dijo -que la energía no tiene planos fijos-.
A veces sentía que esa energía era brillante y protectora, otras oscura y hostil; buscó una muda de ropa, se subió al auto y fue a visitar a su abuela, hacía varios años se había ido a vivir al campo, tenía su huerta, unas gallinas, sus plantas medicinales, el resto lo compraba en el pueblo, nunca comprendió como paso de vivir en Devoto con todo, a una pequeña casa sólo con electricidad y un celular, que le permitía estar en contacto con la familia; sabía que seguía con sus prácticas diarias de meditación, a veces la iban a consultar algunos vecinos, les daba un preparado, les hacía una bendición y los hacía ir a sus casas.
Cuando llegó, su abuela, le dijo -¿porqué tardaste tanto en venir?-, se río y le respondió -me falló la telepatía-, su abuela la miró con un gesto serio, acomodó sus cosas, una vecina se acercó a pedirle ayuda, su abuela miró a la mujer, a ella, le preparo una bolsa con alimentos y le dio una bendición.
Ahora si, las dos solas una frente a la otra, comenzaron su meditación, por primera vez experimentó un viaje astral, moviendo su energía en distintos planos, ese fue sólo el comienzo; con el pasar de los días percibió la energía de sus ancestras, las veía en sus prácticas diarias, en uno de sus viajes astrales percibió una energía oscura, su abuela la trajo al estado actual; le preguntó -¿qué era?-, ella le respondió -es un cazador de energía-, se mueve entre planos, se alimenta de las energías, cómo los "vampiros energéticos", la diferencia es que él mata la fuente, nuestras ancestras y nuestro linaje femenino está en peligro, si no lo detenemos, no tendremos descendencia.
Esa noche no pudo dormir, su abuela colocó un listón violeta en la tranquera, así todos sabrían que por unos días no los podría recibir; dispusieron todo para su meditación; el cazador volvió a ingresar, también vinieron las ancestras y el futuro del linaje femenino.
Se quedó unos días más con su abuela, volvió a su vida de ciudad, con los años, recordó su experiencia y reconoció el linaje, en su hija y nieta.
El cazador
El cazador de y por Stella Maris Leone Geraci
Realizado en @estudiotallergaleria
Espacio de Arte Holístico
Villa Raffo, Tres de Febrero
Buenos Aires, Argentina
Año 2021
La Messi
Por @stellamarisleonegeraci
Al llegar a casa se quitó los zapatos, la ropa, abrió las cortinas para que los rayos de sol se reflejarán en su atrapasol, que llenaba la sala con luces de distintos colores, puso la pava, mientras se preparaba el mate.
Hacía frío para estar en el balcón, se sentó en la sala, entre mate y mate revisaba las redes sociales, respondió algunos mensajes, mientras consultaba los portales de noticias, seguía el paso a paso del pase de Messi, suspiraba cuando leía las cifras del contrato, en voz alta dijo ¡¡¡Quién pudiera!!!, Loqui, su gata blanca y peluda se acurrucó a su lado, pidiendo mimos, mientras la acariciaba, le decía -cuando vivamos en París, te voy a comprar un collar de diamantes, que vas a lucir en todas las fotos-; miró la hora, tenía tiempo suficiente para hacer una mini siesta, se tiró en el sillón junto a Loqui.
La alarma del celular la despertó, se dio una ducha, se vistió, se despidió de Loqui y salió rumbo al club, en el vestuario, mientras se cambiaban todas hablaban de Messi, el pase, cómo lloraba en la conferencia de prensa, su alegría al firmar el contrato, su familia; dónde iría a vivir con su familia.
Cuando llegó la entrenadora todas hicieron silencio era la hora de salir a la cancha, se colocó la cinta de capitana del equipo de fútbol femenino del Deportivo Villa Raffo.
Estrella de Mar
Por @stellamarisleonegeraci
Quemó los últimos restos del pasado que marcaron su destino, bajo las escaleras de la antigua casa de Villa Real, miró por última vez todo, cerró la puerta.
Instalada en su nuevo hogar de Merlo, alejada del dolor de la capital, tenía la sensación de volver a su origen rodeada de árboles frutales, plantas aromáticas, no tenía muy claro qué hacer, eso no le importaba mucho, si que nada empañaría su presente y cada día sería parte de su nueva vida.
Mientras hacía sus caminatas por el barrio "Parque San Martín", creaba su nueva trama de contención, entre todas sus opciones, se decidió por armar su consultorio de terapias holísticas, ese había sido su sueño, pero, siempre había un pero, siempre debió tirar del carro de los demás y no del de ella; había estudiado y preparado durante años flores de bach, sabía reflexología, practicaba yoga; nunca lo pudo hacer como terapeuta.
Transformó su casa, una parte la hizo su vivienda personal con la vista de su parque, su huerta, sus plantas, sus flores, unificó dos habitaciones que daban a la calle, pintó mandalas en las paredes, colgó atrapasueños, diseño su botiquín de preparados especiales, sus aceites esenciales, desde la calle se leía "Estrella De Mar"; sus sueños, se habían materializado; su vida transcurría tranquila, entre las clases de yoga, y quiénes venían a buscar una ayuda alternativa a sus sentires.
Una mañana, mientras estaba hablando con unas mujeres, sobre sus preparados, un hombre entró, sacó un arma, le disparó en el pecho, él se suicidó.
La cena
Vídeo Poema de y por @stellamarisleonegeraci
Realizado en @estudiotallergaleria
Villa Raffo, Tres de Febrero.
Buenos Aires, Argentina
Año 2021
Rayuela
Por @stellamarisleonegeraci
"La vida es cómo la rayuela, a veces estás en el cielo otras en el infierno, vivo a los saltos de la economía, del amor, de las crisis personales, sociales, y ahora la pandemia".
Esa casa abandonada era un buen refugio para pasar unas noches, se metió por una de las ventanas que estaban rotas, todavía quedaban muebles, acomodo su cuerpo en una de las camas y se durmió, se quedó varios días, mientras recorría la casa, fue descubriendo su historia, fotos de quiénes vivieron ahí, libros, por alguna extraña razón, comenzó a ordenar cada ambiente, en uno de los roperos había ropa pasada de moda, estaba sana, se la puso, y salió a buscar algo de comida, todavía le quedaban unos pesos de su último trabajo, la ropa le daba un aire excéntrico.
Al volver se cercioró que nadie la viera cuando entraba, la biblioteca era su lugar preferido, cambio algunos muebles de lugar, con trapos viejos y una manta antigua arregló un viejo sillón destartalado para leer, en uno de los muebles descubrió varios diarios íntimos, al principio dudo en leerlos, María Paula tenía 16 años cuando quedó embarazada, su mamá le ponía una faja, para qué no se le notara su panza, así podía seguir concurriendo a la escuela, cuando estuvo cerca la fecha del parto la enviaron a Italia con unos parientes que nunca había visto, sus padres habían arreglado todo, una prima que no podía tener hijos se quedaría con la bebe, cuando nació Sophia, se la dieron a la prima, nunca más la volvió a ver, a su regreso María Paula no fue la misma, en la última página se despedía de su hija, con mucho amor dolor.
En una de sus salidas a buscar algo para comer, una mujer la miró, le comentó que se parecía a María Paula, no le respondió, la miró con una leve sonrisa, en otro lugar vio un cartel donde pedían una empleada para tareas generales medio día, el trabajo era suyo, decidió que era el momento de habitar la casa, abrió la puerta y las ventanas, la luz hacía brillar cada ambiente; con los días limpió el jardín secreto, la ropa de María Paula, le daba el aire exótico, que necesitaba, para habitar la casa, una vecina se paró frente a la puerta del jardín, le dijo - Hola soy Sophia, pase-, la vecina la miró, le preguntó -¿sos la hija de María Paula? -, ella asintió, hablaron largo tiempo y le regaló unas plantitas que había reproducido, siempre tuvo buena mano para las plantas, con el pasar de los días todos la saludaban como a alguien que siempre vivió en esa casa.